Hay barrios que se caminan y barrios que se leen. El Barrio de las Letras es de los segundos. Está entre el Paseo del Prado y la Plaza de Santa Ana, y lleva su nombre en homenaje a los grandes literatos del Siglo de Oro que habitaron sus calles: Cervantes, Quevedo o Lope de Vega. Literalmente caminas sobre la literatura, porque en los adoquines de la calle Huertas están grabadas citas de grandes escritores en castellano. Da gusto ir leyendo el suelo mientras subes.
La ruta corta y bacana: arranca en la Plaza de Santa Ana (terrazas, bares y buen rollo), métete por Huertas leyendo citas, y desvíate a la calle Cervantes, donde está la Casa-Museo de Lope de Vega. Y aquí viene el dato curioso del destino: la Casa Museo de Lope de Vega está en la calle Cervantes, mientras que los restos de Cervantes están enterrados en el Convento de las Trinitarias Descalzas, en la calle Lope de Vega. Los dos rivales más famosos de las letras españolas, condenados a vivir y descansar a pocos metros uno del otro. La casa-museo se visita gratis con reserva previa y tiene un patio con jardín que es un remanso de paz en pleno centro.
Lo mejor del plan es que va a tu ritmo y es casi gratis: solo necesitas zapatillas cómodas y ganas de pasear. Es una zona peatonal, libre de tráfico, ideal para una tarde tranquila, parar a tomar algo en cualquier terraza y dejar que el barrio te cuente su historia. Madrid castizo y literario, del que no sale en las fotos típicas pero engancha igual o más.